Garbanzos al horno

Cuando éramos pequeños habían una serie de platos que nuestras abuelas siempre nos preparaban con todo el cariño del mundo y que no parábamos de probar. Solían ser los sábados o los domingos, al albor del refugio que nos mantuviera calentitos frente al frío invernal que acuciaba en las calles. Una de las recetas que nos solían tener pegados a la mesa eran los garbanzos al horno con cebolla frita.

Este tipo de recetas además de calentar nuestro cuerpo nos aportan los hidratos de carbono necesarios para el desarrollo de nuestro organismo, saciando nuestro apetito y cuidándonos por dentro. Sin embargo, con el paso de los años, el actual ritmo frugal que llevamos hace que este tipo de platos se hayan perdido en el camino, ¡con lo buenos que están!

Así que, para recuperar las sensaciones y los recuerdos vividos en nuestra niñez, desde el blog de Hida Alimentación te indicamos a continuación cómo preparar unos garbanzos al horno añadiéndole el inconfundible sabor de nuestra cebolla frita. Toma nota.

Ingredientes para hacer garbanzos al horno con cebolla frita

Para hacer esta receta necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • 1 bote de cebolla frita de Hida
  • 1 bote o 400 gramos de garbanzos
  • Una hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de pimentón picante
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración de unos garbanzos al horno con cebolla frita

Comenzamos precalentando el horno alrededor de 180 grados. Una vez hecho, hay que poner los garbanzos a remojo para eliminar el sabor del líquido de conserva, repitiendo la operación varias veces. Una vez terminados de lavar los secamos con papel de cocina.

En un cuenco vamos preparando las especias y condimento que vamos a echar a los garbanzos. Los pimentones dulce y picantes y el aceite de oliva virgen extra. Añadimos los garbanzos y vamos dándole vueltas.

El siguiente paso es el más importante de todos: llega el momento de la cebolla frita. No te preocupes, gracias a Hida no tendrás que pasar mucho tiempo en la cocina ya que sólo tienes que abrir y echarla en el bote, así de fácil. Y es que ya la tienes preparada con ese sabor auténticamente casero que tanto te gusta. Mezclamos con suavidad y una vez terminado los extendemos sobre la bandeja del horno.

Para que cojan ese punto de cocción perfecto, es decir, el color dorado que tanto te gusta, debes hornear entre 40 y 50 minutos aproximadamente y removerlo un poco cada 10 minutos. Cuando pase el tiempo los retiramos y los dejamos enfriar para servir.

Y de esta manera ya tienes tus garbanzos al horno con ese toque especial que las conservas de vegetales como la cebolla frita le aporta. Un plato ideal para utilizar como tentempié o para añadirlos con las ensaladas y las sopas.

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