Diferencias entre confitar y caramelizar

¿Te habías parado a pensar alguna vez si entre confitar y caramelizar existe alguna diferencia? Seguro que la mayoría de las veces has dado por hecho que no las hay. Puede incluso que en alguna ocasión hayas elaborado alguna de estas técnicas y hayas intercambiado o confundido los términos.

En fin, todo un lio que desde el blog de conservas vegetales de Hida alimentación te queremos deshacer mostrando sus diferencias y elaboración. Ya que no es lo mismo un tomate confitado que un tomate caramelizado.

¡Confitemos!

Para realizar una confitura necesitamos una sartén, abundante aceite o mantequilla y mucha paciencia, pues para la cocción de una confitura es necesario fuego lento y baja temperatura.

Podemos confitar todo tipo de alimentos, pero resulta más común en aquellos más grasos, como el cerdo, pato, atún, bacalao…O en algunos vegetales (cebolla, patata, pimiento o tomate).

De esta forma conseguiremos que nuestros alimentos una vez confitados queden muy jugosos y sabrosos.

Pasos para hacer una confitura

1.            Cocción del alimento troceado a baja temperatura, cubierto completamente de grasa, ya sea la suya propia o usando aceite o mantequilla.

2.            Controlar el fuego para no llevarlo a ebullición.

3.            Enfriado y conservado en algún recipiente con el jugo que suelte de la cocción.

4.            Sazonar al gusto antes de servir.

¡Caramelicemos!

Una forma un poco más dulce que la anterior, ya que la caramelización de un alimento requiere principalmente el uso de azúcares y agua o aceite, llevando estos a ebullición para su correcta elaboración.

Los productos más típicos y de moda actualmente que se caramelizan son el tomate, el pimiento y la cebolla.

¿Quién no ha probado alguna vez una buena tosta con tomate caramelizado o una hamburguesa con cebolla caramelizada?

Pasos para hacer un producto caramelizado

1.            Pelar y trocear el producto.

2.            Colocar una olla o sartén con el alimento y llevar a ebullición con agua o aceite y azúcar.

3.            Controlar el fuego para no quemar el caramelo.

4.            Remover hasta que se oxide y se cocine.

Tomate caramelizado o cebolla caramelizada, tú solución ideal

Tanto la cebolla caramelizada como el tomate caramelizado pueden ser elementos muy socorridos en nuestra despensa, y os preguntareis por qué.

Es fácil, a todos se nos han presentado amigos o familia algún día de imprevisto a la hora de comer, y tanto el tomate caramelizado como la cebolla caramelizada pueden ser nuestra salvación, además hay que tener en cuenta que estos se pueden comprar en conserva y almacenarlos hasta que se nos presente la ocasión.

Y es que en Hida Alimentación nos encanta cuidarte y ponértelo fácil, ya que con nuestros dulces sólo tienes que abrirlos y echarlos a tu receta, ahorrando tiempo en la cocina. Platos ricos, saludables y sabrosos. Como a ti te gustan.

Por ejemplo, podríamos sacar una tabla de quesos con tomate caramelizado (que hace el contraste dulce-salado) o igual tenemos algo de carne y podemos añadir en la presentación un poco de cebolla caramelizada (como una tosta de solomillo con cebolla caramelizada, queso de cabra y reducción de Pedro Ximénez).

Por otro lado, si queremos marcarnos un plato de alta cocina y de paso impresionar a unos cuantos allegados, podemos comprar algún tipo de carne o pescado (aquí ya va en función de gustos) y confitarlos. Y si nuestro objetivo es dejar sorprendido al más escéptico: ¿Qué tal un bacalao confitado con cebolla caramelizada o incluso tomate caramelizado?

Los límites los pone la imaginación y el paladar de cada uno. Bon appetit.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *